El presidente brasileño oficializó su postulación para los comicios de octubre y se mostró crítico con la derecha, la violencia de género y la necesidad de defender la soberanía nacional.
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, formalizó su candidatura a la reelección en un acto realizado este domingo en un centro de convenciones de San Pablo. Durante su discurso, que duró más de una hora, Lula comparó su carrera política con la del futbolista Pelé y afirmó que, si gana las elecciones de octubre, será su «cuarta copa».
«Pelé, el mayor deportista del siglo XX, disputó cuatro copas (1958, 1962, 1966 y 1970); estas elecciones de octubre serán las séptimas de mi carrera y si las gano serán como mi cuarta copa, así lo espero», declaró el mandatario.
Lula también se refirió a la actuación de la selección brasileña en el reciente mundial, donde fue eliminada por Noruega, y aseguró estar «entero» para la campaña hacia los comicios del 4 de octubre y el eventual balotaje del 25 de ese mes.
Según encuestas recientes, el candidato del Partido de los Trabajadores (PT) lidera las intenciones de voto con una ventaja de entre ocho y diez puntos sobre Flávio Bolsonaro en la primera vuelta, y de tres a cinco puntos en un eventual balotaje.
En el acto, Lula adoptó un perfil más combativo y afirmó: «La guerra comienza ahora». Además, señaló que, en caso de ser electo, implementará medidas estructurales a partir del 5 de enero de 2027 para facilitar una futura gestión petista desde 2031.
El presidente también abordó la necesidad de defender la soberanía nacional: «Quiero estar preparado para que nadie invada este país para llevarse a este presidente. Quiero estar preparado para la paz, no para la guerra. Quiero que nadie se atreva a subestimarnos».
En materia de género, Lula criticó la violencia contra las mujeres y declaró: «Si alguien que golpea a su mujer piensa en votar por mí, es mejor que se olvide». Destacó las políticas implementadas durante su gobierno en contraste con la gestión de Jair Bolsonaro, quien, según Lula, desconocía el significado de la palabra «misoginia».
El acto contó con la participación del candidato a vicepresidente Geraldo Alckmin, el aspirante a la gobernación de San Pablo Fernando Haddad y el titular del PT, Edinho Silva. También intervino brevemente la esposa de Lula, Rosângela Janja da Silva, quien denunció discriminaciones que enfrentan las mujeres en ámbitos económicos y sociales.
Lula no mencionó en su discurso al presidente argentino Javier Milei, quien días atrás agravió al mandatario brasileño durante la presentación de la candidatura de Flávio Bolsonaro en San Pablo. La ausencia de referencias fue interpretada como un gesto de indiferencia. En tanto, Alckmin hizo un comentario al pasar sobre la complicidad del gobierno argentino con Bolsonaro.
El evento mostró una coalición sólida del PT, con candidaturas definidas en la mayoría de los estados. En contraste, el sector de derecha presenta divisiones, y Flávio Bolsonaro aún no ha definido su compañero de fórmula. Además, se esperaba un acto en Brasilia donde Michelle Bolsonaro y su hijastro Flávio aparecerían juntos por primera vez desde su ruptura, pero hasta el cierre de esta crónica ese encuentro no se había realizado.
