El diputado nacional Nicolás Trotta presentó un proyecto de declaración para repudiar los agravios del presidente Javier Milei contra los periodistas Marcelo Bonelli, Manu Jove y Paula García, y solicitó la presencia del vocero presidencial Adrián Ravier para informar sobre la política de comunicación del Gobierno.
El diputado nacional Nicolás Trotta (Unión por la Patria) presentó un proyecto de declaración en la Cámara de Diputados para repudiar los agravios del presidente Javier Milei contra los periodistas Marcelo Bonelli, Manu Jove y Paula García. El proyecto también solicita la presencia del vocero presidencial Adrián Ravier para informar sobre la política de comunicación del Gobierno.
En el texto, Trotta afirmó: “La reiteración de insultos revela un desborde incompatible con la responsabilidad presidencial”. Además, cuestionó la ausencia de respuesta de la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados, presidida por el oficialista Guillermo Montenegro.
El presidente Milei, en su cuenta de X, reaccionó al tratamiento de su discurso en los medios y calificó a los periodistas de “corruptos” y “ensobrados”. También se refirió a Bonelli y Jove como “mierda humana”. La Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA) emitió un comunicado en el que repudió el uso de agravios por parte del jefe de Estado y advirtió que esas expresiones degradan el debate público e intimidan el libre ejercicio de la prensa.
Trotta, en su rol de vicepresidente de la Comisión de Libertad de Expresión, señaló: “Ya no se trata de episodios aislados, sino de una conducta reiterada que degrada el debate público y compromete la responsabilidad institucional de quien conduce el país”. También sostuvo: “Cuando el insulto se vuelve sistemático deja de ser un exabrupto. La reiteración, la violencia de las expresiones y la imposibilidad de tolerar una mirada crítica muestran un desborde cada vez más preocupante e incompatible con la mesura que exige la Presidencia de la Nación”.
El proyecto presentado por Trotta observa: “Lo advertimos hace meses y los hechos lamentablemente nos dieron la razón. En lugar de moderar su conducta, el presidente profundizó una forma de comunicación basada en el agravio, la estigmatización y la construcción permanente de enemigos”. También sostiene que “no es normal que quien tiene la máxima responsabilidad institucional responda cada crítica con una nueva sucesión de insultos”.
Trotta explicó: “No existe igualdad de condiciones entre un periodista y un presidente que dispone de todo el aparato de comunicación oficial. Cuando ese poder se utiliza para señalar, degradar y amedrentar, deja de ser una opinión personal y se transforma en una práctica de intimidación institucional”.
El proyecto concluye con el pedido del cese inmediato de toda práctica de agresión, estigmatización y hostigamiento contra periodistas y medios de comunicación. “La prensa está para preguntar, investigar y controlar al poder, no para obedecerlo. Defender su libertad es defender el derecho de toda la sociedad a estar informada y la calidad democrática de la Argentina”, cerró Trotta.
