Lionel Messi disputó su último Mundial con la selección argentina a los 39 años, con un rendimiento destacado pese a las limitaciones físicas y a las noticias sobre la salud de su padre.
En el partido inaugural de Argentina ante Argelia en Kansas City, Lionel Messi perdió tres pelotas consecutivas en los primeros 15 minutos. Un periodista en la sala de prensa del Arrowhead Stadium comentó que «ya no le alcanza desde lo físico». Minutos después, Messi recibió un pase de Rodrigo De Paul, avanzó y anotó un gol desde el ángulo.
Durante el Mundial, Messi jugó en Kansas City, Dallas, Miami, Atlanta y Nueva Jersey. En cada ciudad, se observaron camisetas de Messi entre los espectadores, incluidas de Argentina, Barcelona, Inter Miami y París Saint Germain. Algunos aficionados brasileños también vestían su camiseta.
Messi afrontó el torneo con molestias físicas y con la preocupación por la salud de su padre, Jorge, en Rosario. A pesar de ello, completó el Mundial y fue clave en la semifinal contra Inglaterra en Atlanta, donde Argentina remontó un marcador adverso. Messi asistió a Enzo Fernández y Lautaro Martínez para los goles de la victoria.
En la final en Nueva Jersey, Messi mostró signos de fatiga, pero completó el partido. Argentina se consagró campeón del mundo por tercera vez.
Messi, de 39 años, anunció que este fue su último Mundial. A lo largo del torneo, recibió muestras de apoyo de aficionados de todo el mundo, incluidos aquellos que lo habían criticado en el pasado por no cantar el himno.
