El filósofo de la información dialogó con Columna Chaco sobre la cuarta revolución, la ética de la inteligencia artificial y el rol de la tecnología en la sociedad actual.
El filósofo italiano Luciano Floridi, fundador de la filosofía de la información como campo autónomo, dialogó con Columna Chaco sobre los desafíos éticos y conceptuales que plantea la inteligencia artificial (IA). Durante la entrevista, Floridi sostuvo que “no debemos intentar frenar la IA, sino sumarla de manera inteligente y crítica”.
Floridi explicó que creó la filosofía de la información en la década de 1990 porque la información era tratada como un concepto auxiliar en otras disciplinas. “Nadie tenía la información como núcleo, como tema”, afirmó.
En relación con la noción de infosfera, señaló que la revolución digital implicó una transformación ambiental y no solo comunicacional. “Uno no vive en la radio ni en la televisión, pero sí pasa mucho tiempo en internet”, dijo.
El filósofo ubicó la revolución informacional en la serie de Copérnico, Darwin y Freud, y agregó a Turing como iniciador de la cuarta revolución. “Ya no estamos en el centro del mundo informativo”, sostuvo.
Consultado sobre la posibilidad de que una entidad artificial alcance la conciencia, Floridi distinguió entre posibilidad lógica y plausibilidad científica. “No hay nada en el universo que impida que la tecnología sea consciente”, pero “plausible, científicamente, olvidalo: no va a suceder”.
Sobre el entorno digital, afirmó que adaptarse a la sociedad digital “es una condición” y no una elección. “Podés intentar resistirte o intentar darle forma”, dijo, y recomendó darle forma para que sea justa y ambientalmente sólida.
En cuanto al riesgo de que el entorno se adapte a las máquinas, Floridi advirtió que “podríamos construir entornos para las máquinas que no sean lo suficientemente amigables para los seres humanos”.
El filósofo definió a la IA como “una agencia sin inteligencia” y explicó que el principio de explicabilidad permite que un sistema sea comprensible para el ingeniero y explicable para el usuario.
También señaló que no usar IA cuando podría generar beneficios constituye un problema ético. “A veces, no usarla es moralmente incorrecto”, afirmó.
En materia de gobernanza, recomendó tolerancia, imaginación e inteligencia. “La justicia por sí sola puede ser excesiva, funciona mejor cuando está acompañada por la tolerancia”, dijo.
Floridi integró el grupo de expertos que asesoró a la Comisión Europea sobre IA. Sostuvo que es posible un acuerdo universal sobre una “ética negativa”, es decir, sobre lo que no debería hacerse.
Respecto de los sesgos en los sistemas de IA, recomendó consultar al menos dos modelos diferentes para decisiones importantes. “Hay que asumir que te están mintiendo todo el tiempo”, afirmó.
Consultado sobre la posibilidad de otorgar personalidad jurídica a empresas dirigidas por IA, Floridi dijo que es “muy peligroso” y recomendó que haya una persona responsable al final de la cadena.
El filósofo también señaló que la IA es una cuestión material y no virtual. “Quienes controlan la infraestructura física de la sociedad digital controlan la sociedad digital”, afirmó.
Finalmente, sobre la autoría en la era de los modelos de lenguaje, Floridi comparó la escritura con la fotografía digital. “Es mi responsabilidad, yo lo diseñé”, dijo.
