La Asamblea Legislativa de las islas anunció la extensión por cinco años de las operaciones offshore con respaldo del Gobierno británico. El presidente Javier Milei se encuentra en Nueva York y sostuvo que buscará recuperar las islas por vía diplomática.
La Asamblea Legislativa de las islas Malvinas anunció la extensión por cinco años de todas las licencias para operaciones petroleras offshore (costa afuera) en el archipiélago. La medida, comunicada mediante un comunicado, cuenta con el respaldo del Gobierno del Reino Unido, según indicó el texto oficial.
Cheryl Roberts, miembro de la Asamblea Legislativa isleña y responsable de las carteras de Comercio, Industria y Recursos Minerales, declaró: «Son recursos nuestros que debemos desarrollar, y nos aseguraremos de que dicho desarrollo se realice de manera responsable». La prórroga garantiza «seguridad a los operadores, permitiéndoles continuar invirtiendo y desarrollando sus áreas asignadas», según el comunicado.
La decisión de extender las licencias para actividades de exploración por un periodo inicial de cinco años, con opción a dos años más si las empresas cumplen con sus programas de trabajo, «cuenta con el pleno respaldo del Gobierno del Reino Unido», señala el texto.
En paralelo, el Gobierno británico en las islas aprobó la adquisición por parte de una subsidiaria de la empresa Navitas de una participación del 65 por ciento en el área PL001, un bloque petrolero vecino al proyecto Sea Lion. En las aguas del Atlántico sur que rodean Malvinas operan Navitas y la británica Rockhopper, socias en Sea Lion, proyecto que en diciembre pasado ingresó en fase de desarrollo con vistas a iniciar la extracción de crudo en marzo de 2028. También poseen licencias exploratorias las británicas Borders & Southern y Desire Petroleum Limited y la canadiense JHI.
El Gobierno argentino sostiene que estos permisos son «ilegales», denunció a esas compañías y sus accionistas, e inició procedimientos administrativos con vistas a aplicarles sanciones y tratar de impedir el avance de sus proyectos.
El presidente Javier Milei, quien se encuentra en Nueva York, se refirió al tema en una entrevista con prensa francesa. Afirmó que su estrategia para «recuperar las Malvinas» se basa en la «transición demográfica» del Reino Unido y enfatizó que las sanciones a empresas que exploten el archipiélago no son una declaración de guerra. «De ninguna manera nosotros estamos hablando de un conflicto bélico. Nosotros estamos hablando de recuperar las Malvinas por la vía diplomática», recalcó.
Además, el mandatario sostuvo que «la capital de Europa no es Bruselas» sino «Roma», y afirmó que Bruselas «encarna la decadencia de Europa», «una muerte lenta, agónica y cobarde».
