El diputado provincial por el PRO, Ernesto Blasco, analizó la aprobación del Régimen de Incentivo a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (RIMI) y del programa Chaco Invierte en la Legislatura. Destacó los beneficios fiscales y crediticios, pero advirtió que el impacto será limitado si los municipios no reducen sus tasas locales.
El diputado provincial por el PRO, Ernesto Blasco, analizó en diálogo con CIUDAD TV la reciente aprobación legislativa del Régimen de Incentivo a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (RIMI) y del programa Chaco Invierte, dos herramientas promovidas por el Poder Ejecutivo provincial para fomentar la radicación de inversiones, impulsar el empleo y aliviar la presión impositiva sobre el sector privado.
Al referirse al alcance del proyecto, Blasco detalló las medidas impulsadas por el Gobierno chaqueño para favorecer la actividad económica. “Tiene beneficios fiscales de parte de la provincia y también tiene subsidios para tasas de interés en la toma de crédito de las empresas o comercios que quieren iniciar, siempre y cuando tomen mano de obra nueva”, explicó el legislador. Asimismo, precisó que la iniciativa contempla un esquema de compensación financiera diferenciado según la zona geográfica, otorgando reducciones mayores en los intereses de los préstamos para los proyectos que se radiquen en El Impenetrable o en el centro provincial en comparación con el Área Metropolitana.
Sin embargo, el parlamentario enfatizó que el esfuerzo tributario y financiero implementado a nivel provincial resultará insuficiente si los gobiernos locales no adscriben a una política similar de reducción de cargos fiscales. “El gobernador está predicando con el ejemplo para que se adhieran también los municipios”, afirmó Blasco, criticando la sobrecarga de tasas comunales en la región. En ese marco, remarcó con severidad: “Si nosotros no agregamos a esto el gran problema que tenemos en este país, que son las cargas tributarias, sobre todo de los municipios, y muchas veces que los municipios actúan como verdaderas aduanas internas dentro de este país, de nada va a servir”.
El legislador trazó un diagnóstico sobre las dificultades estructurales que enfrenta Chaco a la hora de competir con otros mercados y regiones vecinas por la atracción de capitales. “Si yo tengo 200 millones de dólares, cruzo el río e invierto en el Paraguay, que tiene un impuesto del 10% de ganancia, un impuesto del 10% de IVA y nada más”, ejemplificó para graficar la disparidad tributaria. En el mismo sentido, Blasco argumentó por qué el régimen nacional de incentivos a las grandes inversiones (RIGI) no logra el mismo impacto en el territorio chaqueño, señalando la carencia de insumos estratégicos que sí poseen otros puntos del país. “El Chaco no tiene recursos naturales, nosotros no tenemos petróleo, no tenemos gas, no tenemos cobre, no tenemos oro, no tenemos litio, que son inversiones que fácilmente superan los montos mínimos para entrar en un RIGI”.
Para revertir esta dinámica, Blasco propuso impulsar la competencia fiscal entre las comunas locales e imitar experiencias de simplificación tributaria aplicadas en otras jurisdicciones del país. Mencionó el caso del municipio bonaerense de Capitán Sarmiento, donde la eliminación masiva de tributos derivó en un aumento del cumplimiento fiscal y en la dinamización de las inversiones. En contraposición, advirtió que en las comunas chaqueñas existen más de doscientos gravámenes vigentes. “Con la cantidad de presión impositiva y cantidad de tributos uno nunca logra pagar todo y nadie es delincuente, pero llega a ese tipo de condición porque tiene que optar por pagar una cosa porque no puede pagar la otra, y así va de planes en planes, y la verdad que se hace tedioso y genera mucho malestar y estrés”, aseveró.
Por último, el diputado subrayó que Chaco dispone de ventajas competitivas que deben potenciarse para generar valor agregado, entre las que ponderó la calificación de los trabajadores locales y la ubicación logística clave del territorio dentro del continente. Sin embargo, insistió en que para transformar dicho potencial en desarrollo real se debe reducir drásticamente el costo fiscal y avanzar en reformas de fondo. “Nosotros lo que podemos decir es que tenemos recursos humanos calificados y una posición estratégica dentro de lo que es Sudamérica, pero para que nosotros atraigamos inversiones tenemos que bajar mucho la carga impositiva, porque tenemos una competencia muy grande”, concluyó Blasco.
