El festival Taragüí Rock reunió a más de 15 mil personas en el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola. La cancelación de la jornada del sábado por tormentas derivó en la reprogramación exclusiva de los artistas nacionales, lo que excluyó a los grupos locales. Músicos independientes de Corrientes se reunieron en el Espacio Mariño y exigen un marco legal para contrataciones.
La reciente edición del Taragüí Rock concluyó en la Capital provincial con un marcado contraste institucional. Mientras el Instituto de Cultura celebró una jornada a anfiteatro lleno con más de 15 mil espectadores en el escenario Mario del Tránsito Cocomarola, el colectivo de músicos independientes de la región expresó un rotundo repudio tras ser excluidos de la grilla reprogramada debido a las inclemencias climáticas.
El cronograma original preveía dos jornadas de conciertos durante el fin de semana. Sin embargo, las severas precipitaciones registradas el sábado obligaron a la organización dependiente del Gobierno provincial a suspender la fecha inicial.
Para la jornada dominical, la gestión del evento resolvió absorber en la grilla únicamente a los números nacionales convocados – Los Cafres, Kapanga, Estelares, La Mancha de Rolando y Cruzando el Charco –, dejando sin espacio operativo a las agrupaciones emergentes de Corrientes.
Reunión en el Espacio Mariño y exigencia de un marco legal
Ante la falta de respuestas sobre el escenario, referentes de las agrupaciones damnificadas se convocaron en las instalaciones del Espacio Mariño para fijar postura pública y evaluar acciones colectivas.
Durante el encuentro, la artista Fátima Lucía calificó lo sucedido como “la gota que derramó el vaso” respecto a la precariedad con la que se desenvuelven los trabajadores de la cultura local frente a contrataciones estatales en eventos como la Feria del Libro o las actuaciones en la Legislatura.
Los referentes subrayaron la urgencia de estructurar estatutos formales con cláusulas contractuales claras, tiempos de actuación estipulados e indemnizaciones ante cancelaciones o reprogramaciones organizativas.
“No tenemos un marco legal que nos respalde ante nada y eso no puede ser posible; tiene que haber un papel que diga ‘yo a vos te contrato por tantos minutos, estas son las condiciones’”, argumentaron los referentes en Corrientes.
Falta de comunicación e incertidumbre institucional
Además de la marginación del escenario principal del anfiteatro, los músicos denunciaron la ausencia total de notificaciones formales por parte de las autoridades del Instituto de Cultura para avisar sobre la cancelación de sus espectáculos.
Frente a este escenario de descontento generalizado, el sector artístico independiente avanza en la redacción de un petitorio unificado que elevará ante los organismos pertinentes para exigir regularización laboral y garantizar el cupo y la protección de los artistas regionales en las convocatorias públicas del Gobierno provincial.
