El francés Henri B. Kagan y el japonés Kenso Soai recibieron el Premio Nobel de Química por sus descubrimientos sobre los efectos no lineales y la autocatálisis en la síntesis orgánica asimétrica, fundamentales para el desarrollo de medicamentos.
El francés Henri B. Kagan y el japonés Kenso Soai recibieron este miércoles el Premio Nobel de Química 2025 por sus descubrimientos de los efectos no lineales y la autocatálisis en la síntesis orgánica asimétrica, según informó la Real Academia Sueca de Ciencias.
El comité Nobel afirmó en un comunicado que «sus descubrimientos han desempeñado un papel determinante para los químicos que conciben reacciones destinadas a la fabricación de productos farmacéuticos».
Las moléculas quirales pueden presentarse en dos formas especulares, denominadas «derecha» e «izquierda», con propiedades físicas idénticas pero efectos biológicos diferentes. Casi todos los aminoácidos existen en ambas variantes, pero solo una de ellas se encuentra en las proteínas de las células del organismo, fenómeno conocido como «homoquiralidad».
La Real Academia Sueca de Ciencias explicó que los científicos se han preguntado durante mucho tiempo cómo se produce ese proceso, y que los descubrimientos de Kagan y Soai han permitido «provocar reacciones químicas que conducen a la homoquiralidad».
La asimetría molecular puede tener consecuencias graves, como en el caso de la talidomida, un fármaco contra las náuseas prescrito desde 1956, eficaz en su forma izquierda y tóxico en la derecha. Fue retirado del mercado en 1961 tras provocar efectos teratogénicos en embriones.
Henri Kagan, de 95 años, estudia la quiralidad desde los años 1980 y descubrió cómo manipular reacciones químicas para crear un exceso de una de las dos versiones de las moléculas. Es profesor emérito en la Universidad de París-Saclay.
Kenso Soai, de 76 años, desarrolló la primera reacción química en la que se formó solo una de las dos formas. Imparte clases en la Universidad de Ciencias Naturales de Tokio. En declaraciones a la prensa en Tokio, afirmó sentirse agradecido por haber contado con buenos compañeros: «Especialmente en la ciencia experimental, la colaboración entre el cuerpo docente y los estudiantes es fundamental. En ese sentido, he tenido la suerte de conocer a personas verdaderamente maravillosas».
Heiner Linke, presidente del Comité Nobel de Química, declaró: «Henri Kagan y Kenso Soai han aportado una solución a un misterio químico que se remonta a más de un siglo: cómo puede surgir espontáneamente la homoquiralidad. Las reacciones químicas que han desarrollado son espectaculares».
Estudios relacionados con este concepto ya fueron premiados con el Nobel en 2001, pero Kagan no fue incluido entonces, lo que provocó protestas del Ministerio de Investigación francés.
El Nobel consiste en un diploma, una medalla de oro y un cheque por valor de 12 millones de coronas suecas, equivalentes a más de un millón de dólares.
El de Química es el tercer premio otorgado esta semana, después de los de Medicina y Física. El jueves se anunciará el de Literatura, el viernes el de la Paz y el 12 de octubre el de Economía.
