Las crecidas de las cuencas de los ríos Uruguay y Paraná mantienen en alerta a Corrientes y Entre Ríos, con más de 400 personas damnificadas y operativos de emergencia activados. Se prevé que el pico del temporal se extienda durante los próximos meses.
Las persistentes crecidas de las cuencas de los ríos Uruguay y Paraná profundizaron el estado de alerta en las provincias de Corrientes y Entre Ríos, donde el avance de lluvias vinculado a los efectos de El Niño ya dejó a más de 400 personas damnificadas y obligó a activar operativos de emergencia ante la previsión de que el pico del temporal se extienda durante los próximos meses.
En varias zonas de esas provincias, el agua alcanzó la altura de la cintura de los pobladores y comenzó a filtrarse en las viviendas, lo que derivó en las primeras autoevacuaciones y en el retiro preventivo de enseres domésticos.
El panorama hídrico se ve agravado por los pronósticos meteorológicos de precipitaciones adicionales en el corto plazo, dentro de una tendencia estacional que prevé la persistencia del fenómeno climatológico hacia el verano, con diciembre proyectado como el período de mayor exigencia para los terraplenes y defensas.
En territorio correntino, la localidad de Monte Caseros registró una crecida del río Uruguay que escaló a los 7,10 metros, lo que motivó el corte preventivo de arterias viales urbanas. Ante la posibilidad de que el nivel sobrepase la marca crítica de los ocho metros para evacuaciones masivas, se cancelaron las actividades turísticas, quedó inhabilitada la navegación comercial y se suspendió el transporte fluvial hacia Bella Unión (Uruguay), en paralelo a cortes en el suministro eléctrico local.
El cuadro se torna de igual manera en Paso de los Libres, donde la marca hidrométrica trepó a los 8,81 metros – superando la línea de evacuación fijada en 8,50 metros -, lo que demandó el traslado preventivo de distintas personas al centro de asistencia dispuesto en las instalaciones del Regimiento de Infantería de Monte 5.
Por su parte, en Entre Ríos el foco de preocupación se concentra en Concordia, a raíz del anegamiento de sectores enteros de la avenida costanera, lo que obligó a reubicar a varios grupos familiares.
Las autoridades del Parque Nacional Iguazú informaron que este lunes se cerró el circuito de la Garganta del Diablo, ante el aumento de caudal de agua del río Iguazú, que superó los 12.000 metros cúbicos por segundo.
Este lunes se llevaron a cabo inspecciones para evaluar el impacto de la crecida sobre los circuitos turísticos y la infraestructura del área protegida.
Pese a la restricción establecida, se indicó que los demás circuitos (Inferior y Superior) funcionan con normalidad, por lo que los turistas, locales y trabajadores pudieron acceder a los caminos sin inconvenientes.
Página 12
