La galerista Gachi Prieto presenta en la edición 20 de Pinta Photo, en el Pabellón 8 de La Rural, una selección de obras de Carlos Furman y Miguel Mitlag, dos fotógrafos que dialogan sin conocerse.
La edición 20 de Pinta Photo se inauguró en el Pabellón 8 de La Rural. La galerista Gachi Prieto decidió este año apostar por dos fotoartistas que dialogan sin conocerse: Carlos Furman, radicado en Buenos Aires, y Miguel Mitlag, radicado en Berlín.
Consultada sobre la selección, Prieto declaró: “En esta edición elegimos dos artistas cuyas obras problematizan la realidad. Y además juegan, desde una tensión extrema, la ficción, la maqueta y la puesta en escena que ponen de relieve cuestiones sobre cómo podemos cambiar el mundo”.
Según la galerista, las estéticas de ambos artistas son diferentes. Mitlag tiene un trabajo minimalista, muy pictórico, pero restringido en la cantidad de recursos, con colores muy netos. Furman es más barroco, elige los claroscuros y genera mucho color. Ambos engañan al ojo que observa porque detrás de lo que se hace evidente hay otras lecturas.
Miguel Mitlag, de 57 años, vive y trabaja en Berlín. Estudió con Alberto Goldenstein y con Jorge Gumier Maier. Tiene una vasta producción que ha presentado en Estados Unidos y en Alemania. La galerista lo conoció cuando era artista de Florencia Braga Menéndez.
“A Pinta solía venir con un solo artista. Este año me interesó traer en diálogo a estos dos artistas. En Alemania, sobre todo a partir de la caída del Muro de Berlín, ha surgido mucha fotografía documental, en blanco y negro, con una estética muy clara que define la fotografía alemana”, contó Prieto.
En el texto curatorial de Florencia Qualina sobre las obras de Carlos Furman, la especialista señala: “Suponer que sus historias están protagonizadas por seres inertes, sería una observación parcialmente cierta pero algo injusta. Es verdad que contiene un elenco de juguetes que Furman fue comprando a medida que su interés en la historia crecía, a la vez que iba delineando en ellos una aventura particular”. Y agrega: “Pero en este mundo, al igual que en el nuestro, el humo es humo, y el fuego es fuego. Esta es la imagen que trae al hablar de la minuciosa construcción de cada puesta en escena producida en el momento más intenso del encierro pandémico”.
Furman contó que reunió los juguetes que protagonizan sus obras expuestas durante la pandemia. Comenzó haciendo fotografías con puestas escénicas diferentes en su estudio. Como fotógrafo del Teatro San Martín, la representación escénica está en su formación. “La fascinación por los objetos inanimados es un elemento que lo guía de manera constante, y que se originó en el segundo lustro de la década del 80, cuando registró las obras dirigidas por Tadeusz Kantor y Philippe Genty, en el San Martín”, según el texto curatorial.
Furman relató una anécdota sobre las marionetas del San Martín: “Las pude ver descansando cuando la función terminaba. Parecían muertas y después las veía revivir en el escenario”, dijo el artista.
Furman ha participado en exposiciones colectivas en Madrid, Nueva York, París, Houston y otros países de la región (Brasil, Chile, Guatemala). Su obra llegó a Berlín. “Empecé a comprar estos juguetes que son objetos inanimados sin saber muy bien para qué. Armé la foto de unos tiburones que se comen a un hombre buzo y me gustó cómo quedó. Es cierto que estos trabajos nada tienen que ver con mi trabajo cotidiano, pero empecé a armar pequeños escenarios con los juguetes. Luego de ganar el Premio Banco Nación con una de estas producciones sentí que el trabajo estaba validado”, declaró Furman.
Desde Berlín, Miguel Mitlag dijo: “Armo las escenas en escala real y las registro a través de la fotografía. En la serie de fotos chicas recreé una oficina con muebles que alquilé y fui transformando el espacio a medida que sacaba las fotos. Generalmente juego con las escalas y la presencia de los objetos. El medio fotográfico los congela y les da una pátina ficcional que me interesa mucho”.
María Fernanda Pinta, en su texto curatorial sobre la obra de Mitlag, afirma: “En las fotografías reaparece la acumulación y la organización caótica y disfuncional de rollos de alfombras, escritorios vacíos, más sillas amontonadas, estanterías desmontadas, revestimientos y estructuras modulares en un espacio con aires de oficina, consultorio o estudio. Las composiciones responden al mismo sentido lúdico, experimental y enigmático de las acciones de los videos”.
La obra de ambos artistas se exhibe en el stand de Gachi Prieto en Pinta Photo, que se desarrolla en el Pabellón 8 de La Rural.
