El presidente del organismo, Jorge Pilar, aseguró que el sistema de bombeo funcionó con eficiencia. Reconoció anegamientos puntuales en zonas con problemas de drenaje estructural, pero afirmó que hacia la mañana el escenario era «absolutamente normal».
El presidente de la Administración Provincial del Agua (APA), Jorge Pilar, brindó un panorama sobre el impacto del intenso temporal que afectó al Chaco durante la noche del martes y la madrugada del miércoles, destacando la rápida normalización en gran parte del área metropolitana.
En declaraciones a CIUDAD TV, el funcionario señaló que, tras una recorrida realizada en horas de la madrugada, constató un escenario «absolutamente normal», incluso en zonas históricamente afectadas por anegamientos. «No me encontré calles con agua, ni siquiera en puntos críticos como Irigoyen frente a la Municipalidad o la esquina de 25 de Mayo y Echeverría», afirmó.
Sin embargo, reconoció que la situación había sido muy distinta durante el pico de la tormenta. Según relató, alrededor de las 21:30 la intensidad de la lluvia generó complicaciones en distintos sectores, con calles anegadas debido a la gran cantidad de agua caída en poco tiempo. «La intensidad asustaba verdaderamente», describió.
Pilar explicó que el fenómeno se concentró principalmente en un lapso de dos horas —entre las 21:30 y las 23:30—, período en el que se registraron precipitaciones de entre 100 y 150 milímetros en distintas estaciones. «Es una intensidad altísima, poco frecuente», remarcó.
En ese contexto, destacó que el sistema de bombeo funcionó de manera eficiente. Informó que durante la medianoche se activó una bomba complementaria en la estación de Barranqueras, que operó durante toda la noche, y subrayó el trabajo sostenido de los equipos técnicos. Además, recordó que el organismo había iniciado tareas preventivas desde el fin de semana, ante alertas meteorológicas anticipadas, aunque las condiciones de sequía en las lagunas limitaron las posibilidades de bombeo previo.
Respecto a las zonas donde aún se registraban complicaciones, como Villa Itatí —donde persistían cortes de calles—, Pilar admitió que existen sectores con dificultades estructurales para el escurrimiento del agua. «Hay esquinas que no tienen hacia dónde drenar, producto de urbanizaciones improvisadas», explicó. También se refirió a anegamientos puntuales registrados en cercanías del Parque 2 de Febrero y el canal Soberanía, que durante la noche llegó a su máxima capacidad. No obstante, indicó que hacia la mañana el nivel del agua ya había descendido considerablemente.
Por otra parte, valoró el trabajo coordinado con los municipios y destacó las tareas de limpieza de desagües y mantenimiento urbano. «He visto a los equipos trabajando todo el fin de semana», señaló.
Finalmente, llevó tranquilidad a la población al indicar que el Servicio Meteorológico Nacional levantó las alertas vigentes para la región. Si bien podrían registrarse lluvias aisladas durante la jornada, descartó que se repita un evento de similar magnitud en el corto plazo. «El panorama tiende a mejorar. De todas maneras, seguimos en alerta y acompañando a las familias que pudieron haber sido afectadas», concluyó.
