La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) dispuso 246 ascensos en su escalafón. El gremio UPS emitió un comunicado en el que señaló que las designaciones fueron discrecionales y vulneran el convenio colectivo.
El titular de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), Andrés Vázquez, dispuso el lunes 246 recategorizaciones al alza en el escalafón del organismo, según informó el gremio Unión del Personal Superior (UPS).
La UPS, que lidera Julio Estévez, emitió un comunicado titulado “La arbitrariedad no es política de recursos humanos” en el que afirmó que “en un acto que carece de toda razonabilidad y sustento administrativo, se han asignado subas de escalafón de manera discrecional, vulnerando el convenio colectivo de trabajo y premiando el amiguismo por encima del mérito”.
Entre los ascendidos se encuentran Yael Bialostozky, vocera del ministro de Economía, Luis Caputo, y Nicolás Velis, hijo del jefe de la Aduana, José Velis. El gremio señaló: “No cuestionamos la valía personal de quienes integran la lista, pero resulta inadmisible e injusto para el resto de los compañeros que día a día sostienen una recaudación en caída libre desde hace doce meses”.
Desde ARCA respondieron que el gremio “no tiene personería gremial, no está avalado jurídicamente”. No es el primer ascenso polémico decidido por Vázquez: en enero su esposa, María Eugenia Fanelli, fue promovida a subdirectora general de Operaciones Impositivas Metropolitana de la DGI. Además, la Procuraduría de Investigaciones Administrativas (PIA) solicitó el mes pasado su indagatoria por ocultar propiedades en Miami valuadas en más de US$2 millones.
La UPS continuó: “Es la propia superioridad –el Ministerio de Economía, en el presupuesto de ARCA 2026– la que reconoce por escrito que el Fisco Nacional padece un ‘ecosistema tecnológico obsoleto’ y una ‘gestión de talento limitada’ con serios problemas para retener personal calificado”. El gremio agregó: “Ante este diagnóstico lapidario, la respuesta de Vázquez es profundizar la grieta interna con designaciones a dedo”.
“No se usa una organización de profesionales de carrera como si fuera la caja de un barrabrava donde se premia al más amigo”, sostuvo el sindicato. “No se despedaza a la mejor organización del Estado –orgullo en foros internacionales– permitiendo la pérdida de más de 4.300 funcionarios, mientras se premia a quienes debieron frenar las barbaridades administrativas que nos trajeron hasta aquí”, agregó.
El gremio advirtió que “mientras se firman estas subas injustificadas, sigue pendiente la exigencia de este gremio para el reencasillamiento de todos los funcionarios de determinaciones de oficio y de penal, así como de aquellos que cumplen funciones de investigación y fiscalización bajo el principio de igual tarea, igual remuneración”.
“Las administraciones salientes solían cometer estas arbitrariedades al retirarse; si esta no es su despedida, no puede admitirse como política de gestión”, concluyó la entidad liderada por Estévez.
