Un informe del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS) de la Universidad Nacional de La Plata señala que la caída de la pobreza entre 2024 y 2025 sería de 1,7 puntos porcentuales, frente a los 10 puntos reportados por el Gobierno nacional.
Un estudio elaborado por investigadores del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS), dependiente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de La Plata, analizó la evolución de la pobreza en Argentina entre 2024 y 2025. El trabajo, firmado por Iván Albina, Leonardo Gasparini y Leopoldo Tornarolli, indica que la reducción de la pobreza en ese período sería de 1,7 puntos porcentuales, una cifra inferior a los 10 puntos porcentuales informados por el Gobierno de Javier Milei.
Según el informe, los datos oficiales del INDEC muestran que la pobreza pasó del 50% a principios de 2024 al 31,6% en el primer semestre de 2025. Sin embargo, los investigadores sostienen que esa caída podría estar sobreestimada debido a factores metodológicos vinculados a la medición en contextos de alta inflación.
El estudio examina tres dimensiones técnicas que afectan el cálculo de la pobreza por ingresos: el desfasaje temporal entre el período de referencia de los ingresos relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y el de los precios utilizados para calcular la canasta de pobreza; la variación en los patrones de subreporte de ingresos en las encuestas a lo largo del tiempo; y la utilización de patrones de consumo desactualizados para definir la línea de pobreza.
Al aplicar correcciones parciales en cada una de esas dimensiones, los investigadores observaron que la caída de la pobreza se reduce. Por ejemplo, al corregir el desfase temporal, la baja pasa de más de 10 puntos a poco más de 7,5 puntos. Al ajustar por subreporte, la reducción se sitúa en poco más de 6 puntos. Al combinar los tres ajustes, la disminución estimada es de 1,7 puntos porcentuales.
El trabajo no cuestiona los datos oficiales del INDEC, sino que analiza cómo ciertas características del método de medición pueden afectar los resultados en contextos inflacionarios. Los investigadores afirmaron que parte de la caída en la pobreza puede explicarse por la forma de medir, más que por mejoras reales en las condiciones de vida.
