Los casos de tuberculosis en Argentina crecieron un 71,6% entre 2020 y 2026, según el último Boletín Epidemiológico Nacional. La mayoría de los diagnósticos se concentra en adultos jóvenes y varones.
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa grave que afecta principalmente a los pulmones y se transmite por el aire. A pesar de ser prevenible y tratable, los contagios continúan en aumento en Argentina. Según el último Boletín Epidemiológico Nacional (BEN), los casos pasaron de 3.777 en 2020 a 6.482 en 2026, lo que representa un incremento del 71,6%.
El informe oficial indica que, si bien en 2021 se registró un descenso respecto a 2020, a partir de 2022 las notificaciones aumentaron de manera sostenida, alcanzando en 2026 el valor más alto de la serie. En promedio, la enfermedad provoca una muerte cada siete horas en el país.
Los datos muestran diferencias por sexo: durante 2025, los varones concentraron 10.483 diagnósticos (60,7% del total), mientras que las mujeres sumaron 6.725 casos. En cuanto a la edad, el grupo más afectado fue el de 15 a 44 años, con el 61,5% de los casos incidentes. En menores de 15 años se registraron 1.271 diagnósticos (7,8% del total).
El crecimiento de los contagios se observó principalmente en las regiones Centro, NEA y Cuyo. Los mayores incrementos porcentuales se dieron en Misiones (+44,9%), Mendoza (+42,6%), Entre Ríos (+38,8%), Santiago del Estero (+34,3%) y Santa Fe (+32,9%). En números absolutos, Buenos Aires encabezó el aumento con 186 casos más que el período previo, seguido por Santa Fe (+115), Córdoba (+55), Entre Ríos (+33) y Mendoza (+23). En cambio, las notificaciones disminuyeron en la Ciudad de Buenos Aires (-20,0%), Jujuy (-22,1%), La Rioja (-60,0%) y en todas las jurisdicciones de la región Sur.
El médico infectólogo Ricardo Teijeiro afirmó que el aumento de los casos no puede explicarse únicamente por cuestiones sanitarias. “La desnutrición, el hacinamiento y otros factores sociales siguen siendo determinantes en la transmisión de la enfermedad”, sostuvo. También recordó que la vacuna BCG “evita las complicaciones, sobre todo en los niños”, aunque no previene completamente las formas pulmonares.
El BEN señala que el fenómeno “refleja tanto la persistencia de determinantes sociales y sanitarios que favorecen la transmisión de la patología como la recuperación de las actividades de detección y diagnóstico”.
Ante este escenario, el Ministerio de Salud distribuyó 40.500 cartuchos para diagnóstico molecular de tuberculosis entre diciembre de 2025 y la fecha. Estos insumos fueron entregados a las jurisdicciones de Buenos Aires, Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Tierra del Fuego, Salta, Chaco, Jujuy y Santa Fe. Además, durante 2026 se distribuyeron 2.870 dosis de Derivado Proteico Purificado (PPD) a distintas provincias para apoyar el diagnóstico y estudio de contactos.
En cuanto a la evolución de los pacientes, para los casos notificados durante 2024 el resultado más frecuente fue el éxito terapéutico, con 9.034 personas (53,3%). Le siguieron la pérdida de seguimiento (2.715 casos, 16,0%), pacientes en tratamiento (2.378, 14,0%), fallecidos (1.263, 7,5%) y casos sin información (1.160, 6,8%). Para 2025, la categoría predominante fue la de pacientes aún bajo tratamiento (8.425 casos, 47,7%), mientras que el éxito terapéutico alcanzó 5.209 casos (29,5%). El informe concluye que “persisten 1.567 casos sin información de resultado (8,9%), lo que señala la necesidad de continuar fortaleciendo el registro oportuno de la evaluación final del tratamiento”.
