La entidad pública anunció que aplicó la totalidad de los fondos recibidos en la primera subasta del programa oficial. Los préstamos se otorgaron en la Ciudad de Buenos Aires y en siete provincias, entre ellas no se encuentra Chaco.
El Banco Nación informó que completó la colocación de los $32.000 millones que recibió en la primera licitación del programa de créditos hipotecarios financiado con recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses. Según la entidad, esos fondos permitieron otorgar más de 210 préstamos para primera vivienda, con un monto promedio de $147 millones por operación.
Los créditos se concretaron en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en las provincias de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Salta, Chubut y Entre Ríos. La provincia del Chaco no figura entre las jurisdicciones donde se otorgaron estos préstamos, según el detalle difundido por el banco.
La primera subasta del programa se realizó el 7 de septiembre, cuando el Gobierno adjudicó $200.000 millones entre 13 entidades financieras. El Banco Nación recibió el 16% de esos fondos. La segunda licitación se llevó a cabo el 6 de octubre y la entidad obtuvo otros $40.000 millones, con lo que acumula $72.000 millones de financiamiento proveniente del FGS para su línea hipotecaria +Hogares. Ese monto representa el 18% de los $400.000 millones adjudicados en las dos primeras convocatorias.
De acuerdo con datos difundidos por el banco, desde el lanzamiento de la línea +Hogares ya otorgó 36.000 préstamos hipotecarios por un total de cuatro billones de pesos. Esa cifra corresponde al conjunto de su actividad hipotecaria y no exclusivamente a los créditos financiados por el FGS.
El programa contempla la utilización de hasta dos billones de pesos del FGS, distribuidos en 10 licitaciones de $200.000 millones cada una. El mecanismo busca reducir el descalce entre los depósitos de corto plazo que reciben los bancos y los préstamos hipotecarios de largo plazo. Para ello, el FGS coloca recursos en las entidades mediante depósitos a plazo fijo ajustados por UVA, con vencimientos de entre uno y cinco años. A cambio, los bancos deben destinar esos fondos a nuevos préstamos hipotecarios.
Las entidades tienen 90 días corridos desde la acreditación para transformar los recursos en créditos. Si no lo hacen, el FGS puede solicitar la cancelación anticipada de la porción no utilizada. El programa también fijó una tasa máxima del 7,5% nominal anual para los créditos financiados con estos recursos.
La segunda convocatoria amplió el alcance: mientras que la primera estuvo orientada a quienes compraran su primera vivienda, la nueva normativa incluyó operaciones destinadas a vivienda única o de uso permanente. De esta manera, también pueden acceder quienes sean propietarios de otro inmueble pero no dispongan de su uso, o quienes vendan una propiedad y compren otra.
