El ex titular de la ANDIS evitó ampliar su indagatoria y condicionó su declaración a una pericia de los audios que originaron el escándalo.
El extitular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis) Diego Spagnuolo se negó a declarar este martes durante la ampliación de su indagatoria en la causa que investiga un millonario fraude en el organismo. Fuentes cercanas al exfuncionario indicaron que “no declarará hasta que no se realice la pericia” de los audios que dieron inicio al escándalo, en los que una voz que sería la de Spagnuolo mencionaba un sistema de coimas.
La postura de Spagnuolo y de otros implicados, que pidieron la nulidad de la causa, sostiene que la presunta falsedad de los audios podría comprometer la investigación. En cambio, para el fiscal Franco Picardi esas grabaciones son accesorias y no constituyen una prueba central de su acusación, que fue ampliada a principios de abril.
Spagnuolo ya había sido indagado y procesado en febrero. La causa investiga maniobras que implicaron salidas de dinero de la ANDIS por más de 75.000 millones de pesos. La convocatoria de este martes se dio a partir de nuevos hallazgos del fiscal, en el marco de una segunda tanda de citaciones que incluye a una treintena de personas acusadas de integrar una presunta red de compras de medicamentos de alto costo y baja incidencia, en complicidad con droguerías.
Los nuevos elementos surgen del secuestro de teléfonos y del análisis de un sistema interno de compras que habría sido manipulado por funcionarios y operadores externos. A partir de esa información, Picardi detectó otras irregularidades que se extenderían también a la compra de insumos.
Spagnuolo fue procesado por los delitos de cohecho activo, fraude al Estado y negociaciones incompatibles con su cargo. La decisión fue del juez Sebastián Casanello, que hasta febrero subrogaba el juzgado 11. Vencida esa suplencia, el juzgado pasó a manos del juez Ariel Lijo, que aceptó el pedido de ampliación de Picardi y convocó a Spagnuolo a una nueva indagatoria.
Los otros supuestos jefes de la banda, también procesados, son Daniel Garbellini, Miguel Ángel Calvete y el médico Pablo Atchabahian. En el centro de la acusación sigue el sistema especial de compras Siipfis, que según el fiscal fue manipulado en favor de un grupo selecto de empresas, con simulación de competencia, sobreprecios y retornos.
