Ocho personas fueron detenidas tras un operativo que incluyó información de la DEA y seguimiento de 45 días. La aeronave fue interceptada en una pista clandestina en Vera.
Una investigación que contó con información de la DEA estadounidense permitió interceptar este lunes una avioneta cargada con 442 kilos de cocaína en una pista clandestina en Vera, norte de Santa Fe. El operativo incluyó la detención de ocho personas, entre ellas el piloto y copiloto, de nacionalidad boliviana, y el secuestro de la aeronave, una Cessna 210.
Según fuentes judiciales, el grupo investigado se dedica a la importación de cocaína desde Bolivia mediante vuelos clandestinos en Santa Fe, vinculados al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, detenido hace dos meses en Santa Cruz de la Sierra para ser extraditado a Estados Unidos.
La carga fue despachada desde Bolivia por la organización de José Pedro Rojas Velasco, un piloto de rally boliviano asesinado a tiros el 26 de abril en Santa Cruz de la Sierra. Las autoridades estiman que el vuelo se realizó en dos etapas, partiendo desde Paraguay con una escala hasta ingresar al espacio aéreo argentino.
Las tareas de seguimiento comenzaron hace 45 días con información de la DEA. La Fuerza Aérea Argentina brindó apoyo logístico y actuó la Policía Federal. La aeronave fue detectada en un campo cercano al establecimiento rural “Don Julio”, donde se incautaron dos camionetas (Toyota Hilux y Ford Ranger), dos camiones (Ford Cargo y Fiat Iveco), equipos de comunicación, una antena satelital Starlink, teléfonos celulares y bidones de combustible.
La organización estaba bajo presión de un líder externo apodado “El Patrón”, lo que aceleró sus operaciones entre abril y mayo de 2026. La pesquisa se inició el 16 de septiembre de 2025 con información de la DEA sobre vuelos de un grupo narcotraficante provenientes de Bolivia.
Rojas Velasco mantenía contacto con Brian Bilbao, un narcotraficante rosarino detenido en noviembre pasado en Pavón con 956 kilos de cocaína. Según Procunar, Rojas Velasco habría transportado personalmente droga a la Argentina entre siete y diez ocasiones.
Hace 20 días, el 17 de abril, se registró una comunicación donde los logísticos Espinosa y Díaz analizaban el estado del establecimiento rural y las condiciones climáticas. El pasado 3 de mayo, Díaz mencionó nuevos inquilinos en el campo, y Espinosa indicó que “vienen tres, una se va y dos quedan”, interpretado como aeronaves o cargamentos. Ese día, el Grupo Especial de Operaciones Federales siguió a Espinosa mediante GPS y registró maniobras de acondicionamiento de la pista clandestina. Finalmente, este lunes los investigadores advirtieron el aterrizaje y procedieron al decomiso.
