El intendente Gabriel Galarza, el diputado nacional Juan Carlos Molina y el gobernador Claudio Vidal protagonizan un conflicto por el desabastecimiento de un hogar infanto-juvenil y la desaparición de dos vacas.
En Cañadón Seco, localidad de Santa Cruz, se desató una controversia que involucra al intendente Gabriel Galarza, al diputado nacional y sacerdote católico Juan Carlos Molina, y al gobernador Claudio Vidal. El conflicto gira en torno al abandono del hogar infanto-juvenil Valdocco, gestionado por la congregación salesiana, y el robo de dos vacas de un feedlot vinculado al gobernador.
Según fuentes locales, el intendente Galarza habría reducido los suministros alimentarios del centro, lo que generó la reacción del padre Molina, quien denunció públicamente la situación. El periodista Ricardo Duarte señaló que hubo un enfrentamiento verbal entre ambos, con acusaciones de traición a los principios peronistas.
Por su parte, el gobernador Vidal, alineado con el gobierno nacional, enfrenta tensiones internas con su propio sindicato petrolero. Se especula que el robo de las vacas podría estar vinculado a estas disputas, aunque no hay confirmación oficial. El delito de abigeato, como se conoce al cuatrerismo, tiene penas de 2 a 6 años de prisión según el Código Penal argentino.
La comunidad de Cañadón Seco sigue de cerca los acontecimientos, mientras las autoridades locales y provinciales no han emitido declaraciones oficiales sobre el caso.
