La actividad de la construcción registró una nueva caída interanual del 2,8% en abril, según el INDEC. El vicepresidente de la Cámara de la Construcción, Mateo Aleman, analizó la situación en el Chaco.
La actividad de la construcción registró una nueva caída interanual del 2,8% en abril, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) este martes. En una entrevista con CIUDAD TV, el vicepresidente de la Cámara de la Construcción, Mateo Aleman, se refirió a los indicadores del sector.
Aleman afirmó que “dentro del sistema productivo, me parece que la construcción en esta debacle es el más castigado junto con la industria y fundamentalmente con los textiles; tema que al Chaco golpea y mucho porque nuestros orígenes han sido algodoneros y siguen siéndolo”. Agregó: “La verdad que estamos pasando una situación mala, mala, con una pérdida nacional de más de 140 mil puestos de trabajo a los que el Chaco aporta casi 12 mil. Llegamos a tener cerca de 15 mil trabajadores (registrados) y hoy no llegamos a los 3 mil con un sector de la obra publica prácticamente desaparecida. Algunas cositas se están haciendo”.
Consultado sobre la deuda del Gobierno con el sector, Aleman sostuvo: “Quiero salir de esa discusión porque es donde nos quieren meter, como si fuera que la deuda anterior es un problema después de dos años y medio”. Citó el caso de La Rubita, donde “se ha intervenido con más de 8 y 10 empresas y con cooperativas en materia de arquitectura e infraestructura. La arquitectura la han hecho las cooperativas, ellos han denunciado serios problemas con las cooperativas. Pero todo lo que ha sido infraestructura como movimientos de suelo, pavimentos, cloacas y electricidad lo han hecho importantes empresas del medio y no se ha regularizado. Lastimosamente, después de dos años y medio, la mayoría de estas empresas ya están judicializando este problema por falta de respuestas, y ni siquiera respuestas porque ni siquiera han atendido al pedido que es lo que más nos preocupa”.
Aleman señaló que le llama la atención que el Ejecutivo “no nos atienda” y habló de “falta de diálogo no solo con la construcción sino con el empresariado en general, las organizaciones sindicales, las organizaciones libres de colegios de profesionales, el transporte, la salud, la educación. Si no hay diálogo se complica mucho”.
Mencionó que cuando aún contaban con 15 mil trabajadores registrados, más de 300 empresas estaban en condiciones de trabajar en la obra pública, y que “hoy no están trabajando más de 20 empresas y muchas de ellas ni siquiera están registradas o enroladas en un ente que a nosotros nos regula muy rigurosamente que es el Registro de Constructores: hay falencias por todos lados y una falta de orden en esta idea de adjudicación como este famoso kiosco de 5 mil dólares el metro cuadrado que no hace más que colaborar a este criterio de demonización que tenemos las empresas constructoras. No todos somos esos 5 mil dólares”.
Respecto al sistema de módulos de construcción, Aleman señaló que “hay sistemas constructivos que están permitidos. Pero no podemos hablar de construcción cuando no hay demanda de la construcción ni en lo privado ni en lo público. En lo público ha desaparecido y en el mundo, lo privado siempre tiene una injerencia de un 15% a un 20% en los países más avanzados”. Agregó: “El sistema de la construcción evidentemente hay que cambiarlo porque el mundo cambió. Hay casas que se imprimen y además hay sistema constructivo en seco, en panelería, en proyecciones de hormigón. Hay un montón de sistemas y no podemos seguir insistiendo en un avance de la condición y no en un retroceso de la construcción con el ladrillo. El ladrillo lleva en la historia 4 millones de años y yo no he conocido un solo ladrillero que se haya enriquecido, esta es la realidad, ni carboneros ni ladrilleros”. Y remarcó: “Lo que hay que ver es que se hace con la acumulación de trabajo para la gente. Tenemos más de 12 mil trabajadores que entraron en un esquema de marginalidad laboral: en dos años y medio nuestros laburantes se han cortado todo el pasto habido y por haber por sus barrios”.
Finalmente, Aleman afirmó: “La tendencia asusta. Estamos negándonos a esta convertibilidad que nos están planteando. Me parece que es un modelo que se va agotando en sí mismo. Es imposible avanzar con una sociedad sin trabajo y sin producción. Nos están queriendo llevar a un país vecino al cual muchos resistimos: Paraguay no quiero ser, me gusta ir, visitar, pero Paraguay no son los shoppings y aún ahí no vemos que hayan cloacas. Es una situación compleja y nos están queriendo mandar a esa situación”.
