El gobernador Axel Kicillof recibió este jueves en La Plata a autoridades de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte, con críticas a la reforma laboral del gobierno nacional y un llamado a la unidad del peronismo por parte del dirigente camionero Pablo Moyano.
El gobernador Axel Kicillof recibió este jueves en la Casa de Gobierno de la provincia de Buenos Aires a las autoridades regionales de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF), cuyo vicepresidente para América Latina es el camionero Pablo Moyano. El encuentro abordó el impacto de la reforma laboral en el sector y las políticas de desregulación impulsadas por el gobierno nacional, y dejó una señal política: el respaldo explícito a Kicillof y un llamado a la unidad del peronismo.
Kicillof estuvo acompañado por sus ministros de Trabajo, Walter Correa, y de Transporte, Martín Marinucci, además del diputado nacional Hugo Moyano (h). También participaron Stephen Cotton, secretario general de la ITF; Natalie Swan, directora de Mujeres Trabajadoras del Transporte e Igualdad de Género; y dirigentes sindicales del transporte de Argentina, Brasil y Panamá.
En el marco del encuentro, Kicillof expresó críticas al plan económico y a la reforma laboral del gobierno nacional. “Es muy importante para nosotros poder recibir a organizaciones internacionales de trabajadores aquí en La Plata: si el Gobierno nacional les da la espalda, cuentan con el apoyo y el acompañamiento de la Provincia de Buenos Aires”, afirmó. También declaró: “Promovemos políticas que están en las antípodas de las que lleva adelante la Nación: hasta donde nos alcancen nuestros instrumentos, la reforma laboral de flexibilización no entra en nuestro territorio”.
Kicillof vinculó el avance de las políticas libertarias con una disputa global. “Las políticas de Milei no se tratan solo de una ideología irracional, sino que expresan a nivel local a una ultraderecha global que busca que las corporaciones estén por encima de los gobiernos nacionales”, sostuvo. Agregó que el objetivo es que “gobiernen las grandes corporaciones multinacionales”, lo que afectaría los derechos de los trabajadores. Llamó a “construir una respuesta estratégica y organizada por los propios trabajadores” y a “seguir afianzando los vínculos y las redes de solidaridad”.
El ministro Correa reforzó el rechazo provincial a la reforma laboral al recordar el documento técnico elaborado por su cartera contra el proyecto de “modernización laboral”. Marinucci advirtió que las políticas de ajuste nacionales impactan en el transporte y la conectividad del país.
Al término de la reunión, Pablo Moyano respaldó la postura de Kicillof y realizó un llamado a la unidad del peronismo. “El peronismo se tiene que dejar de joder y llegar a la unidad”, declaró. Moyano vinculó la necesidad de unidad para enfrentar el modelo económico libertario: “Si no, no estamos viendo lo que está pasando en la calle, ¿no? La angustia que hay con los jubilados, con los chicos con incapacidad, despidos todos los días”. Agregó: “Si no hacemos un esfuerzo todos, somos simples relatores de la realidad”.
En línea con el espacio de Kicillof, Moyano llamó a construir una alternativa competitiva: “Creo que es el momento de dejar de lado las diferencias, los egos, los personalismos, en todos lados, y llevar adelante una nueva propuesta para que la gente vuelva a creer en el peronismo, para desterrar de una vez por todas esta política nacional nefasta que está llevando adelante este desquiciado que hoy nos gobierna”, afirmó.
