La embajada china en Buenos Aires calificó como ‘calumnias sin fundamento’ las declaraciones de Peter Lamelas sobre la presencia de tecnología china en sectores estratégicos de Argentina. Huawei también rechazó las acusaciones y destacó sus 25 años de trayectoria en el país.
La tensión entre Estados Unidos y China por la presencia de empresas tecnológicas chinas en sectores estratégicos de Argentina continuó este jueves con nuevas declaraciones. El embajador estadounidense, Peter Lamelas, había acusado a Huawei de compartir información con el Partido Comunista Chino y advirtió que su participación en áreas vinculadas a Vaca Muerta podría desalentar inversiones.
La embajada de China en Buenos Aires respondió mediante un comunicado en el que calificó las afirmaciones de Lamelas como “calumnias sin ningún fundamento”. Además, sostuvo que las acciones de Washington responden a una “mentalidad de guerra fría”. La representación diplomática china también cuestionó el argumento de seguridad utilizado por el embajador y afirmó que Estados Unidos “viene generalizando el concepto de seguridad nacional y sembrando miedo en el mercado”.
Huawei también emitió un comunicado en el que defendió su trayectoria de 25 años en Argentina y su historial en ciberseguridad. La empresa calificó las acusaciones de “sin sustento” y señaló que su foco es “crear valor para nuestros clientes y contribuir al desarrollo tecnológico del país”. Además, destacó su estructura societaria: “Una compañía propiedad de sus propios empleados, con 25 años en Argentina acompañando la conectividad y transformación digital del país”.
El conflicto tiene como telón de fondo el acuerdo entre la cooperativa eléctrica neuquina CALF y Huawei para instalar infraestructura tecnológica vinculada al desarrollo de Vaca Muerta. La controversia escaló luego de que CALF denunciara que un funcionario de la embajada estadounidense advirtió a uno de sus gerentes sobre posibles restricciones de visas para directivos si avanzaban con Huawei. Lamelas confirmó que esas comunicaciones reflejaban la política de Estados Unidos.
El intercambio se produce en un contexto de competencia geopolítica entre Washington y Beijing por el acceso a mercados y sectores estratégicos en América Latina. En Argentina, la disputa adquiere relevancia por el peso de Vaca Muerta en la expansión energética del país. Diputados de la oposición impulsan una citación a representantes de la embajada estadounidense para que expliquen sus advertencias ante el Congreso, mientras que CALF defendió su autonomía para decidir con qué empresas desarrollar sus proyectos tecnológicos.
