Durante la noche del jueves se registró un eclipse lunar total que otorgó a la Luna una tonalidad rojiza. El fenómeno, conocido como Luna de Sangre, fue visible en distintas regiones y concluyó de manera gradual.
Durante la noche del jueves se observó un eclipse lunar total que otorgó a la Luna una tonalidad rojiza. El fenómeno, conocido popularmente como Luna de Sangre, se produjo cuando el satélite atravesó la sombra proyectada por la Tierra.
El cambio de color ocurrió a medida que la luz solar, al atravesar la atmósfera terrestre, se desvió y alcanzó la superficie lunar, generando tonos rojizos y cobrizos.
La noche comenzó con la Luna visible con su apariencia habitual. Progresivamente, el satélite ingresó en la zona de sombra terrestre, dando inicio a la fase de totalidad.
Durante el avance del eclipse, parte de la superficie lunar quedó cubierta por la sombra. El cambio fue gradual y permitió observar cómo el disco brillante perdía luminosidad.
Con el desarrollo del fenómeno aparecieron tonos anaranjados y rojizos. En la fase de mayor cobertura, la Luna presentó una tonalidad profunda entre el rojo, el cobre y el naranja.
El satélite permaneció envuelto en una tonalidad rojiza que contrastó con el cielo oscuro. El eclipse pudo observarse acompañado por estrellas y otros elementos del paisaje nocturno.
Tras alcanzar su punto máximo, la Luna comenzó a salir de la sombra terrestre. Los tonos rojizos perdieron intensidad mientras el brillo habitual del satélite reapareció.
El fenómeno concluyó de manera gradual y la Luna recuperó su aspecto habitual. El próximo eclipse lunar será el 20 de febrero de 2027, de tipo penumbral, con un efecto menos visible. El siguiente eclipse lunar total ocurrirá en diciembre de 2028.
