El miércoles 2 de septiembre, en el marco del Día de la Industria, el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rapallini, expondrá sus reclamos ante el jefe de Gabinete, Diego Santilli, en un contexto de tensas relaciones con el Ministerio de Economía.
El próximo miércoles 2 de septiembre se celebrará el Día de la Industria, en conmemoración de la primera exportación registrada desde estas tierras en 1587. En ese marco, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Martín Rapallini, presentará un conjunto de demandas sectoriales ante el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
Según fuentes de la entidad, Rapallini reiterará que “defender la industria no es incompatible con defender la estabilidad macroeconómica, la baja de la inflación, el equilibrio fiscal, la normalización de la economía”. Además, solicitará “equilibrar la cancha” para hacer frente al ingreso de importaciones provenientes de distintos países, incluyendo alimentos, textiles, automóviles y maquinaria.
El encuentro se produce después de un período de distanciamiento entre la UIA y el ministro de Economía, Luis Caputo. A comienzos de agosto, Caputo aclaró que sus declaraciones sobre “tarados” no estaban dirigidas a los industriales, sino “a los que defienden el modelo anterior que lo único que hizo crecer fue el déficit, y con ello, la inflación y la pobreza”. En esa ocasión, también señaló que entre 2011 y 2023 la industria cayó un 10% “a pesar de los subsidios”.
Desde entonces, el contacto entre la central fabril y el Ministerio de Economía fue descripto como “cordiales y distantes”. En esta oportunidad, el presidente Javier Milei no asistirá al evento, ni tampoco el ministro Caputo, quien según versiones no habría visitado una fábrica. En su lugar, Santilli recibirá el petitorio.
El jefe de Gabinete había manifestado previamente que, desde el avión que lo trasladaba desde Misiones a Buenos Aires, se observaba que “se están abriendo muchas fábricas”.
Uno de los puntos que la UIA planea destacar es la pérdida de empleos en zonas urbanas y su efecto en el tejido social. No obstante, ese tema no figura entre las prioridades del Gobierno, según indicaron fuentes oficiales.
En el contexto más amplio, el sector industrial enfrenta la competencia de países como China, India y Brasil, este último principal socio comercial de Argentina. La última medida económica del Gobierno para activar el mercado interno consistió en destinar fondos de los jubilados a créditos hipotecarios para el sector inmobiliario.
Históricamente, la industria local ha dependido de condiciones climáticas y del sector agroexportador, como señaló el ex presidente Carlos Pellegrini. En la actualidad, se suman la minería y el petróleo, pero la competitividad industrial frente a potencias con apoyo estatal sigue siendo un tema pendiente en la agenda oficial.
