Trabajadores de la CNEA, el INTI y la UNSAM realizaron este jueves una marcha de antorchas en el Polo Tecnológico Miguelete. Reclaman por el despido de 60 trabajadores de la CNEA y por la caída salarial del 40 al 45% desde noviembre de 2023.
Bajo el lema «Sin Malvinas no hay soberanía, ¡sin ciencia, trabajo y educación, tampoco!», este jueves los trabajadores y la comunidad de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) realizaron una Marcha de Antorchas.
Los manifestantes denunciaron el despido de 60 trabajadores y trabajadoras de la CNEA y el desguace por parte del Ministerio de Desregulación del Estado que conduce Federico Sturzenegger. Estiman que los salarios cayeron entre 40 y 45% desde noviembre de 2023 hasta la fecha.
Desde el Polo Tecnológico Miguelete —donde están ubicados los organismos— cruzaron por el puente peatonal hacia la colectora del lado de la Ciudad de Buenos Aires, luego cruzaron por Constituyentes y volvieron a la CNEA, ubicada en Av. General Paz 1499. La movilización se realizó en defensa de la soberanía científica, tecnológica e industrial del país.
Contra la destrucción estatal
Los manifestantes denunciaron los «despidos y el vaciamiento de los organismos científicos que son tecnológicos, la privatización de áreas que también son estratégicas, y los bajos salarios».
También participaron ciudadanos de la comunidad sanmartinense y de los barrios aledaños al corredor de la General Paz, quienes se sumaron con sus reclamos: «La falta de acceso a la salud, la educación públicas, la vivienda, el endeudamiento y la precarización del trabajo».
Vecinos contaron que se sumaron por los despidos y cierres de fábricas, las jubilaciones de miseria y el colapso de PAMI. Y además plantearon que «es necesario unir todas las luchas para frenar el saqueo y derrotar al gobierno libertario».
Bases industriales destruidas
Giselle Santana es miembro de la Asamblea Multisectorial del INTI. «Una vez más salimos a las calles para denunciar el vaciamiento de los organismos de ciencia, tecnología, la privatización de áreas estratégicas y los salarios de miseria que reciben los profesionales», aseveró a Tiempo.
Santana también señaló el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario por parte del gobierno libertario y completó recordando que San Martín fue la «capital de la industria». Haciendo referencia a que hoy sus bases industriales están destruidas.
Destrucción del campo científico y educativo
Yamila Mathon, es especialista en Tecnologías de Gestión y del Conocimiento del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI). En diálogo con Tiempo, denunció que el Ministerio de Desregulación del Estado que conduce Federico Sturzenegger está ejerciendo «la máxima expresión del desguace» en el campo de la ciencia, tecnología, la industria y la educación.
Mathon contó que en el marco de las acciones de articulación que vienen haciendo las y los trabajadores del INTI, CNEA y la UNSAM, la semana pasada realizaron una feria de ciencias en el predio de la Municipalidad de San Martín.
Ataques del Gobierno a la ciencia y la tecnología
«Lo hicimos para mostrarle a la sociedad cuáles son nuestros trabajos y la importancia del desarrollo tecnológico para la comunidad. Y pudimos difundir los ataques que estamos sufriendo por parte del Gobierno Nacional», repasó la profesional.
Y completó: «Este jueves para darle continuidad a ese tipo de acciones que nos permiten —dentro del corredor del Polo Tecnológico Miguelete— llevar acciones mancomunadas hicimos esta marcha de antorchas en defensa de la ciencia y sus trabajadores».
Mathon siguió denunciando el despido de 60 compañeras y compañeros de la CNEA. También el ataque permanente del Gobierno con los salarios de miseria que cobran las y los científicos, técnicos y administrativos.
Concluyó remarcando que son parte del Sistema Científico Nacional y que la política actual tiene como objetivo la destrucción de todo el Sistema. Y que es imprescindible que la sociedad tome conciencia sobre las consecuencias que esto acarrea para el país.
Fuente: Tiempo Argentino
