El Consejo Directivo del INTA analiza la desvinculación de la ingeniera agrónoma Virginia Aparicio, quien participó en un estudio que detectó glifosato en el 86,1% de la población argentina. La investigadora cuenta con más de 20 años de experiencia en agrotóxicos.
El Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) evalúa la exoneración de la ingeniera agrónoma Virginia Aparicio, investigadora con más de 20 años de experiencia en el estudio de agrotóxicos. La medida se produce después de que Aparicio participara en un proyecto internacional que corroboró la presencia de glifosato en el cuerpo del 86,1% de los argentinos, según los resultados difundidos la semana pasada.
El estudio, financiado por la Unión Europea y denominado Sprint, tuvo como objetivo analizar el impacto de los plaguicidas en la salud humana y el medio ambiente, con la participación de varios países europeos además de Argentina. Los hallazgos indicaron que el herbicida se encontró en el 100% de las muestras de materia fecal de residentes bonaerenses. Asimismo, se detectaron entre 10 y 28 plaguicidas en aguas superficiales, entre 6 y 22 en alimentos y entre 43 y 86 en polvos del hogar.
Tras la difusión de estos resultados, el INTA suspendió la divulgación del proyecto y se dio de baja como socio, aunque al cierre de esta nota continúa figurando en la página oficial de la iniciativa. Según el columnista Mempo Giardinelli, el Consejo Directivo del INTA, influido por lobbistas de corporaciones empresariales, pretende evitar la publicación de los resultados de las investigaciones internacionales en las que participó Aparicio e inhabilitarla para funciones públicas.
Daniela Villar, ministra de Ambiente de la provincia de Buenos Aires, declaró: «duele que las actuales autoridades del INTA, bajo un gobierno que niega la crisis climática y condena a la ciencia, quieran exonerar a una científica por hacer su trabajo. Tienen que dar marcha atrás de manera urgente».
El texto original, publicado en Página/12 y firmado por Mempo Giardinelli, también menciona la situación de científicos en el país, con salarios deteriorados y el vaciamiento de instituciones académicas y productivas. Además, advierte sobre el fenómeno de El Niño y la falta de recursos en el Servicio Meteorológico Nacional y en infraestructura para informar a la población sobre defensas y saturación de suelos.
