El informe forense detalla que una bala atravesó órganos vitales, causando una hemorragia masiva. La investigación por el crimen ocurrido en una fiesta de Resistencia avanza con tres detenidos.
El informe preliminar de autopsia realizado por el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses (IMCiF) en el caso del crimen de Jonathan Manuel «Wazón» Romero determinó que la víctima recibió cuatro disparos de arma de fuego. Tres de los proyectiles atravesaron el cuerpo, mientras que un cuarto quedó alojado en la zona lumbar y fue extraído durante la autopsia para futuras pericias.
El dato central del informe es la trayectoria del impacto que resultó fatal. La bala ingresó por la parte anterior del tórax, atravesó ambos pulmones, lesionó la arteria pulmonar y el esófago, y salió por la espalda. Este recorrido generó una hemorragia interna masiva (hemotórax bilateral) que derivó en un shock hipovolémico, la causa directa de la muerte, según los forenses.
El análisis pericial incluye un esquema corporal que marca los puntos de impacto. Además del disparo letal, se identifican otros tres: uno en el abdomen que atravesó el cuerpo sin comprometer órganos vitales, uno en el muslo izquierdo y un proyectil que ingresó por la zona lumbar derecha y quedó alojado. Estos elementos refuerzan la hipótesis de una agresión violenta con múltiples detonaciones, en línea con el hallazgo previo de varias vainas servidas en la escena.
El estudio tanatológico establece que la muerte se produjo entre cuatro y seis horas antes de la autopsia, coincidiendo con el momento en que Romero fue hallado tras la balacera y trasladado al hospital Perrando, donde ingresó sin vida.
Investigación en curso
La causa ya tiene tres personas detenidas: Damián Escalante, señalado como principal sospechoso, su madre Rocío Pauluk y un joven acusado de haber facilitado el arma. La fiscal Ana González de Pacce advirtió sobre dificultades en la recolección de testimonios, ya que algunos testigos manifiestan temor.
Si bien el informe forense aporta una base científica sólida sobre cómo ocurrió el ataque, el móvil del crimen aún no está claro. Las primeras hipótesis apuntan a un conflicto menor durante el festejo que escaló en violencia. Restan pericias clave —como estudios balísticos, dermotest y análisis de celulares— que serán determinantes para establecer responsabilidades y definir si hubo más de un tirador.
