Según un informe del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA), los salarios registrados acumulan una caída del 8,2% desde noviembre de 2023, aunque si se utiliza un Índice de Precios al Consumidor (IPC) alternativo la pérdida alcanza el 12,9%.
Un informe del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina (CIFRA) indica que los salarios registrados, tanto del sector público como privado, acumulan una caída del 8,2% desde noviembre de 2023, según la medición oficial vigente. Esta cifra contempla una recuperación del 1,1% en los últimos tres meses.
El estudio señala que si se utiliza un IPC alternativo, denominado ‘reponderado’, la pérdida del poder adquisitivo asciende al 12,9% en el mismo período. Este índice había sido considerado por el INDEC para su implementación a principios de año, pero el equipo económico lo descartó.
El informe detalla que, bajo esta medición alternativa, las remuneraciones del sector privado retrocedieron un 8,5%, mientras que las del sector público disminuyeron un 20,8%. En este último caso, se observa una diferencia entre el personal estatal nacional y el provincial: el salario público nacional perdió un 40,2% y el provincial un 14,3%.
Según CIFRA, ‘las provincias buscaron evitar pérdidas salariales tan profundas como las acontecidas al inicio del Gobierno de Milei, la administración nacional no hizo más que profundizar mes a mes esta caída’. No obstante, el salario promedio provincial mostró resultados negativos desde agosto de 2025.
En cuanto a los salarios de convenio, el informe sostiene que vienen experimentando ‘un proceso casi ininterrumpido de deterioro’ en el último año y medio. Tras la caída inicial por el salto inflacionario de diciembre de 2023, lograron recuperar el nivel previo en diciembre de 2024, pero desde entonces iniciaron una tendencia a la baja. Con el IPC alternativo, la caída es del 11,3%.
El salario mínimo, vital y móvil es el que muestra el mayor retroceso: 40,9% con el IPC reponderado. Según las estimaciones, su poder adquisitivo es un 60% menor que en 2015 y un 20% inferior a los niveles de la década de 1990.
El informe atribuye esta situación a la Secretaría de Trabajo, que ‘ante la falta de acuerdo en el Consejo Nacional del Salario Mínimo, dispuso sistemáticamente incrementos nominales alineados con las propuestas empresariales’. La Resolución 1/9/26, según el estudio, ‘implicó un nuevo paso en este sentido’ y anticipa una continuidad en el retroceso.
