Un informe del Indec revela que los aumentos en góndola superan a los de origen en aceites, carnes, lácteos y hortalizas durante 2026.
Un informe elaborado con datos del Indec, a cargo del especialista Adrián Gutiérrez Cabello de la Universidad Nacional de San Martín, comparó la evolución de los precios desde el productor hasta el consumidor en diversas cadenas alimentarias. El estudio detectó diferencias significativas en varios productos, con aumentos en las góndolas que superaron a los registrados en origen.
La mayor diferencia se observó en aceites y grasas. Entre enero y mayo de 2026, los precios al productor apenas variaron un 0,06%, mientras que los valores al consumidor aumentaron un 21,6%, una brecha de 21,54 puntos porcentuales. El informe señala que esto apunta a ajustes en márgenes comerciales y costos de distribución sin correlato inmediato en los valores de origen.
En carnes vacunas, los precios al productor subieron un 14,1% en los primeros cinco meses del año, frente a un 20,6% en las góndolas, una diferencia de 6,5 puntos porcentuales. En términos interanuales, los precios al productor aumentaron un 45,6% y los al consumidor un 57,1%. Productos como el asado subieron un 57,1% interanual, la paleta un 56,3% y la carne picada un 55,7%. Sin embargo, en mayo se registraron bajas mensuales: el asado cayó un 1,6% y el cuadril un 0,8%.
En lácteos, los precios al productor acumularon una suba del 12,1% en el período, mientras que los al consumidor avanzaron un 18,7%. La leche fresca en sachet subió un 18,7% en el año y un 24,3% interanual. Los quesos registraron aumentos mensuales de entre 2,9% y 4,4%, y la manteca un 5,7%, el mayor incremento entre los lácteos relevados.
Las hortalizas y verduras presentaron las mayores subas de la muestra: los precios al productor aumentaron un 81,9% y los al consumidor un 90,1% en los primeros cinco meses. En la comparación interanual, las subas fueron del 51,4% y 62,8%, respectivamente. El tomate redondo acumuló un alza del 90,1% entre enero y mayo, y la papa un 58,3% en el mismo período, con un incremento interanual del 78,7%.
En frutas, se observó un comportamiento inverso: los precios al productor cayeron un 16,1% en el año, mientras que los al consumidor retrocedieron un 53,1%. El limón bajó un 53,1% acumulado y un 25,3% en mayo; la naranja cayó un 24,4% en el último mes.
En harinas y molinería, la relación fue inversa: los precios al productor subieron un 11,7% acumulado, mientras que los al consumidor avanzaron apenas un 1,7%. El informe atribuye esto a una posible absorción de márgenes para evitar traslados bruscos.
Entre los productos con mayores aumentos interanuales se ubicaron la papa (78,7%), el asado (57,1%), la paleta (56,3%), la carne picada (55,7%) y el aceite de girasol (55%). En el otro extremo, los huevos y el arroz registraron bajas interanuales del 3,5% y 5,9%, respectivamente.
El informe concluye que la evolución de los precios no depende únicamente de la producción primaria. La correlación entre precios al productor y al consumidor es positiva pero heterogénea: en algunos casos el traslado es pleno o superior, mientras que en otros la brecha sugiere que parte del incremento final responde a márgenes y costos en la cadena comercial.
