Según datos del Indec, casi 10 millones de personas trabajan en condiciones informales en todo el país, un récord histórico que refleja un avance de la precarización respecto al mismo período del año anterior.
Durante el primer trimestre de 2026, la tasa de informalidad laboral en Argentina alcanzó el 44,2%, el nivel más alto registrado hasta la fecha, según datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). La cifra representa a casi 10 millones de trabajadores en todo el país.
La Encuesta Permanente de Hogares indicó que la población con empleo informal en los 31 aglomerados urbanos relevados fue de 5,9 millones de personas. Al proyectar sobre la población total, la cifra asciende a cerca de 10 millones. La tasa de informalidad implicó un incremento de 2,2 puntos porcentuales respecto al primer trimestre de 2025.
El empleo formal representó el 55,7% de los ocupados. Esto significa que más de cuatro de cada diez trabajadores desarrollan actividades al margen de las normas laborales, previsionales o tributarias.
En cuanto al empleo asalariado sin descuento jubilatorio —considerado una de las principales expresiones de trabajo no registrado— el informe señaló que el 37,9% de los asalariados no cuenta con aportes previsionales realizados por su empleador, frente al 36,3% registrado un año atrás. Entre los asalariados informales, el 84,5% tampoco realiza aportes propios al sistema previsional.
La estructura ocupacional muestra que el 71,8% de los trabajadores ocupados son asalariados y el 24,2% se desempeña por cuenta propia. Los trabajadores independientes explican el 37,7% de la informalidad total, mientras que los asalariados representan el 61,5% de los empleos informales.
Otro dato relevante es el crecimiento de la presión sobre el mercado de trabajo. La tasa de ocupados demandantes de empleo —personas que ya tienen trabajo pero buscan activamente otro puesto— alcanzó el 15,8%. A esto se suma una tasa de subocupación del 11,1%, que incluye a trabajadores que realizan menos de 35 horas semanales de manera involuntaria y desean trabajar más horas.
La presión total sobre el mercado laboral alcanzó al 29,6% de la población económicamente activa, indicador que contempla a desempleados, a quienes buscan otro empleo y a quienes desean trabajar más horas. La población ocupada llegó a 13,5 millones de personas en los 31 aglomerados urbanos relevados.
Según el informe, la tasa de empleo se mantuvo relativamente estable en torno al 44,8%. La reforma laboral fue aprobada en febrero de 2026.
